Lo que debía ser una sesión ordinaria de cabildo se transformó este martes en un “ajuste de cuentas” político. Tras los resultados de la reciente consulta de Revocación de Mandato, que reflejaron un rechazo contundente de la ciudadanía capitalina hacia el proyecto de Morena, las y los regidores de Oaxaca de Juárez “se envalentonaron” y arremetieron contra el gabinete del edil Ray Chagoya, al denunciar desde falta de capacidad hasta graves delitos como extorsión.
El presidente municipal fue el primero en asumir una postura de autocrítica, aunque dirigida a la narrativa externa. Ray Chagoya justificó el malestar ciudadano al argumentar que “no se ha comunicado bien el trabajo del gobernador”, intentando absorber el impacto del rechazo electoral.
Sin embargo, su intento de contención fue rebasado rápidamente por los integrantes de su propio cabildo, quienes señalaron que el problema no es de comunicación, sino de gestión y ética.
La regidora Frida Lyle García fue incisiva al señalar el “desgaste” de la administración y exigió a los secretarios municipales abandonar las “campañas adelantadas”.
“Es momento de que se pongan a trabajar seriamente y a dar resultados; que los secretarios se acerquen a los regidores, porque somos de territorio”, sentenció Lyle García, evidenciando que los funcionarios operativos han ignorado el trabajo de campo de los concejales.
Por su parte, el regidor Jesús Quevedo Cortés elevó el tono de la denuncia al revelar que, tras un año de silencio para no afectar la gobernabilidad, la situación es insostenible. “Muchos aquí se sienten ya diputados… pedimos apoyo y nos dan el portazo, no contestan el teléfono”.
El punto más álgido de la sesión llegó con la denuncia de irregularidades graves. Quevedo Cortés hizo público que existen acusaciones contra funcionarios de la administración de Ray Chagoya por extorsión a los vecinos.
“Hay gente que no es transparente atrás de ti… hay muchas acusaciones de funcionarios que han hecho extorsión”, disparó el regidor, exigiendo que la Contraloría y la Consejería Jurídica dejen de hacerse de la “vista gorda”.
A esto se sumó el testimonio de la regidora Alma García Herrera quien al borde del llanto confesó haber sido víctima de la inseguridad en un módulo municipal.
Criticó la inoperancia del C5 y la falta de señal en cámaras de vigilancia, subrayando que la ciudadanía “ya se expresó en las urnas” contra esta realidad.
La regidora Juana Matilde García puso el dedo en la llaga sobre la crisis en las agencias municipales. Denunció que en la agencia Guadalupe Victoria existe una encargada “impuesta” que carece de capacidad para atender a los vecinos, lo que ha derivado en la destrucción del tejido social en la zona.
Asimismo, reclamó que trámites de certeza jurídica y uso de suelo están “parados” en Desarrollo Urbano, afectando a miles de propietarios.
Ante la presión, Ray Chagoya accedió a realizar una mesa de trabajo pública y televisada para que cada secretario rinda cuentas y se analice su permanencia. Los regidores fueron claros: el resultado del domingo fue una “lona” política de la cual solo podrán levantarse con una reestructuración profunda del ayuntamiento.
“Es tiempo ahora; mañana ya no”, fue la advertencia final de los concejales, quienes aseguraron que no volverán a ser cómplices de las irregularidades que, por un año, prefirieron callar.









