El municipio de Salamanca, en Guanajuato, registró una escalada de violencia extrema durante el fin de semana del 24 y 25 de enero de 2026, con una serie de ataques armados que dejaron múltiples víctimas fatales y heridos. El hecho más letal ocurrió la tarde-noche del domingo en la comunidad de Loma de Flores, donde hombres armados irrumpieron en el campo deportivo conocido como Campos de las Cabañas después de un evento deportivo y dispararon indiscriminadamente contra los presentes que permanecían en el lugar.
Según reportes preliminares de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato, el ataque dejó 11 personas asesinadas (10 en el lugar y una en que perdió la vida en un hospital) y 12 lesionadas (entre ellas una mujer y un menor de edad). Peritos recolectaron más de 100 casquillos de armas de alto poder en el sitio, evidenciando la ferocidad del tiroteo que generó pánico y huida masiva de los asistentes.
El presidente municipal de Salamanca Cesar Prieto lamentó los hechos recientes de violencia en la comunidad y realizó un llamado al gobierno federal para pacificar la zona.
El sábado 24 de enero ya se habían reportado ataques simultáneos en comunidades como Uruétaro y 4 de Altamira (o Cuatro de Altamira), donde al menos cinco personas perdieron la vida por impactos de arma de fuego, y se mencionó un posible secuestro en los hechos relacionados. Estos incidentes, junto con el del domingo, elevaron significativamente el número de homicidios en menos de 48 horas.
La violencia se atribuye a disputas entre grupos del crimen organizado, con factores como extorsiones, huachicol y narcotráfico como principales detonantes, según declaraciones del alcalde local. Autoridades desplegaron un operativo masivo con Guardia Nacional, policía estatal y cuerpos de emergencia en las zonas afectadas para asegurar evidencias y buscar a los responsables.









