Oaxaca de Juárez, Oax., 19 de enero 2026.- La presidenta del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Oaxaca, Lic. Carmelita Ricárdez, emitió un posicionamiento en el que señaló que lo ocurrido con el Tren Interoceánico no puede explicarse como un accidente aislado, sino como el resultado de decisiones tomadas con prisa política, falta de supervisión y opacidad en la ejecución de una obra de alto riesgo.
“La tragedia no surge de la nada. Se construye cuando la propaganda se impone a la técnica y cuando se ignoran advertencias documentadas”, afirmó la dirigente priista, al subrayar que en proyectos de esta magnitud no existen errores menores y que cada omisión tiene consecuencias humanas.
Ricárdez recordó que la Auditoría Superior de la Federación había documentado desde años anteriores irregularidades relacionadas con pagos por materiales no instalados, diferencias entre lo facturado y lo ejecutado, así como maquinaria cobrada sin haber sido utilizada. “No son versiones políticas ni especulaciones, son observaciones oficiales que nunca se atendieron”, puntualizó.
Asimismo, cuestionó la asignación de contratos sin experiencia técnica comprobable, señalando que cuando la cercanía política sustituye a la capacidad profesional, la seguridad queda relegada. “La vida de las personas no puede convertirse en moneda de cambio para cumplir calendarios o inaugurar obras”, sostuvo.
La presidenta del PRI Oaxaca afirmó que exigir cuentas no es confrontación, sino una obligación moral del Estado con las víctimas y sus familias, quienes, dijo, tienen derecho a la verdad, a la reparación del daño y a la garantía de que hechos similares no volverán a repetirse.
Ricárdez destacó que este posicionamiento es congruente con la postura de la dirigencia nacional del PRI, encabezada por el senador Alejandro Moreno, quien ha insistido en que las obras públicas deben responder a criterios técnicos, transparencia y rendición de cuentas, y no a intereses políticos o redes de favoritismo.
Finalmente, la dirigente estatal señaló que México merece infraestructura segura, supervisada y transparente, y advirtió que normalizar la opacidad pone en riesgo no solo proyectos específicos, sino la confianza ciudadana en las instituciones.
“Cuando el poder se sube al tren de la opacidad y la impunidad, todo el país corre el riesgo de descarrilar”, concluyó.










