Habitantes del municipio de Santiago del Río, en el distrito de Silacayoápam, cumplen más de una semana que mantienen tomado el palacio municipal ante la grave crisis administrativa y financiera heredada supuestamente por la administración de la exalcaldesa Lourdes González López.
Los inconformes denuncian que, durante su trienio, el manejo de los recursos públicos, especialmente del Fondo III, fue opaco y deficiente, lo que se traduce en una ausencia total de obras de impacto y la existencia de proyectos “fantasma” que solo aparecen en el papel.
La indignación de la comunidad se ha agudizado debido al estado de las vialidades, las cuales se encuentran prácticamente intransitables.
Esto se debe a que la administración pasada inició excavaciones para reemplazar la red de agua potable, pero la obra fue abandonada a mitad del proceso, dejando calles abiertas y escombro que impide el libre tránsito, afectando la vida cotidiana de todas las familias de la zona.
A pesar de que los ciudadanos han solicitado formalmente la intervención de la Auditoría Superior de Fiscalización del Estado (ASFE) en dos ocasiones, la institución se ha negado a realizar la auditoría correspondiente.
Ante esta negativa, los pobladores acusan una presunta complicidad entre el órgano fiscalizador y la exautoridad municipal, señalando que se está protegiendo el desvío de recursos en lugar de garantizar la transparencia.
Como medida de presión ante la falta de atención, la asamblea comunitaria ha determinado trasladar sus exigencias directamente al Palacio de Gobierno en la capital del estado.
Asimismo, advirtieron que no permitirán la instalación de casillas para el proceso de revocación de mandato en su territorio, condicionando la participación democrática a que se rinda cuentas claras sobre el destino del dinero del pueblo y se concluyan las obras pendientes.










