El crucero de 5 Señores en la ciudad de Oaxaca se convirtió en el epicentro de un caos vial de grandes dimensiones, luego de que integrantes del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (STEUABJO) determinaran cerrar la circulación de manera total.
Para el bloqueo, los manifestantes retuvieron y atravesaron diversas unidades de transporte público y privado, dejando incluso a un autobús de la línea ADO atrapado en medio de la vialidad, lo que colapsó las rutas alternas y afectó a miles de ciudadanos.
Eulalia Cristina González Ramos, secretaria general del sindicato, informó que esta movilización es consecuencia de la nula respuesta por parte de las autoridades universitarias y estatales ante su pliego de demandas entregado el pasado 28 de noviembre.
La dirigente explicó que, tras una reciente reunión en la Ciudad de México, se les notificó sobre un decremento en el presupuesto federal, situación que agrava la precariedad de los trabajadores.
Según detalló, muchas de las categorías laborales del sindicato perciben actualmente ingresos que están por debajo del salario mínimo vigente, incumpliendo así los decretos de la presidencia de la república.
La representante sindical señaló directamente al Gobierno del Estado por la falta de atención, denunciando que la administración estatal solo aporta el 13% del presupuesto de la universidad pública, una cifra significativamente menor a la que aportan otros estados del país.
Asimismo, manifestó su frustración debido a que el gobierno les ha cancelado dos reuniones previas de manera consecutiva, lo que interpretan como una falta de interés para resolver el conflicto laboral y evitar las afectaciones a la sociedad.
El conflicto mantiene actualmente un paro de actividades que se extiende a las sedes de Tehuantepec, Huajuapan de León y Puerto Escondido, afectando a una cifra indeterminada pero masiva de estudiantes, muchos de los cuales se encuentran en periodos de regularización académica.
Ante este escenario, el sindicato lanzó un ultimátum: si para el 31 de enero no existe una propuesta satisfactoria que atienda las violaciones contractuales y el rezago salarial, iniciarán una huelga formal a partir del primer minuto del 1 de febrero.










