La deuda de México crece con la 4T y Morena
La economía mexicana se ha desarrollado en un contexto y un panorama muy complicado y poco favorable para una sociedad de 132 millones de habitantes; pero, además, el segundo sexenio de gobierno de Morena, ahora gobernado por Claudia Sheinbaum Pardo, se caracteriza aún por el bajo crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), apenas entre 0.3 y 0.7 por ciento en 2025; un repunte de la inflación con cuatro por ciento anual; aumento en el desempleo que impacta a cerca de ocho millones de personas con una tasa de 10.3 por ciento al terminar el año; todos esos problemas suman para México se conserva desigual, con más pobreza y marginación.
Las señales del estancamiento económico y una verdadera incertidumbre son claras; la inversión resulta incierta y permanece estancada por la falta de confianza de los inversionistas internos y sobre todo extranjeros debido a las altas tasas de interés y el bajo precio del dólar; y sin duda alguna, el aumento de la deuda pública, que superó ya los 18.6 billones de pesos (bdp), hará del 2026 un año complejo y difícil, pues el gobierno tiene unas arcas financieras muy flacas.
Los primeros días observamos que el Gobierno de Sheinbaum pidió prestado a inversionistas extranjeros; esto se produjo mediante la colocación de tres nuevos bonos de referencia por un monto de nueve mil millones de dólares (mdd); tal deuda se suma a la tendencia vista desde el 2018, año en que comenzó a gobernar un partido “nuevo” encabezado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
A decir de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) por boca de su titular, Edgar Amador, la transacción se desglosa y se distribuye en tres tramos, con plazos y costos financieros diferenciados: 1) un bono a ocho años por un monto de tres mil mdd, con una tasa-cupón de 5.625 por ciento (tasa de interés anual fija que paga un bono sobre su valor nominal); 2) un bono a 12 años por un monto de tres mil mdd, con una tasa-cupón de 6.125 por ciento; y, 3) un bono a 30 años, por un monto de dos mil mdd, con una tasa-cupón de 6.75 por ciento; como puede ver, amable lector, los plazos comprometerán a futuras administraciones.
La deuda nacional sigue creciendo y a un ritmo más acelerado con Sheinbaum; y esto se muestra en el reciente informe mensual de la SHCP correspondiente a noviembre de 2025, donde el saldo de la deuda mexicana pasó de 16.8 a 18.2 bdp; el incremento absoluto de 1.4 bdp, en un año, a partir de diciembre de 2024 cuando asumió el poder la Presidenta.
AMLO declaró, el 1º de diciembre de 2018, arropado por su gabinete, que: “La deuda es de 10 bdp; nada más para pagar el servicio de esa enorme deuda tenemos que destinar del presupuesto alrededor de 800 mil millones de pesos (mdp). Por eso ya no va a aumentar la deuda pública. Ése es nuestro compromiso”; de paso aseguró que su gobierno no se financiaría con deuda como sucedió, según él, en los últimos tres sexenios; entonces, ¿qué sucedió al pasar de 10 a 16.8 bdp de deuda en sus seis años de administración?
El año apenas comenzó y se ve complicado. La SHCP cuenta con dinero que no pertenece a la Nación, y lo hace en dólares, con los mercados internacionales, y “se dejaron” pedir nueve mil mdd, con intereses y vencimientos que alcanzan hasta 30 años; un “crédito”, pedir prestado, que exhibe a nuestro país con una economía débil y sin una garantía de crecimiento mínimo y sostenido.
La colocación de esos bonos significará más deuda; y si a noviembre de 2025, con la deuda de 18.2 bdp, cada mexicano debía ya 137 mil pesos: no importa por quién votaste, la cifra aumentará. La deuda siempre se paga con los impuestos de todos, con recortes futuros, limitando maniobrar ante las crisis; por otro lado, un país próspero, de bienestar social y con economía de primer mundo, deberá esperar… igual que los plazos de los bonos: unos 30 años o quizá un poco más. Por el momento, querido lector, es todo.










