Porfirio Zúñiga, defensor de la libertad religiosa, denunció públicamente la detención del pastor evangélico Mariano Velásquez Martínez, ocurrida el pasado jueves 15 de enero en la comunidad de Santiago Malacatepec, perteneciente al municipio de San Juan Mazatlán Mixe.
El conflicto se originó debido a que la autoridad comunitaria le impuso el cargo de “mayordomo” para las festividades católicas de Santiago Apóstol, una responsabilidad que, según el denunciante, contraviene las creencias religiosas del afectado.
El pastor Velásquez había aceptado inicialmente costear los gastos de la mayordomía para evitar confrontaciones con el pueblo, bajo el entendido de que su participación sería únicamente económica.
Sin embargo, el día de la detención, las autoridades municipales le exigieron realizar actos propios del rito católico, tales como encender veladoras, arrodillarse y rezar ante la imagen del santo.
Ante su negativa por motivos de fe, fue privado de su libertad de manera arbitraria.
De acuerdo con información proporcionada por la esposa del pastor, tras una asamblea comunitaria realizada el jueves por la tarde, las autoridades locales determinaron que el detenido será expulsado de la comunidad y se procederá al derribo del templo evangélico de la zona.
Advirtió que el pastor se encuentra actualmente aislado y bajo la amenaza de perder su patrimonio y su lugar de residencia por esta determinación de la asamblea.
El defensor señaló que este caso es un ejemplo del grave problema que enfrenta Oaxaca, donde el sistema de usos y costumbres mezcla cargos civiles con religiosos sin distinción.
Recordó que San Juan Mazatlán tiene antecedentes de intolerancia, citando la expulsión de siete familias en 2022 por razones similares, por lo que urgió a una armonización legal que garantice que las costumbres locales no violenten el derecho constitucional a la libertad de culto.









