En una postura que marca distancia de las declaraciones recientes del gabinete de seguridad estatal —donde se calificó el asesinato de la comerciante Rosa María como un “caso específico” y se minimizó el sentimiento de inseguridad como una “narrativa de miedo”—, el Fiscal General del Estado, Bernardo Rodríguez Alamilla, atajó: “No es un acto aislado, ni una coincidencia”.
Durante la presentación de los resultados que llevaron a la captura de Omar L. C., presunto responsable del crimen ocurrido en la “Boutique Susel” del Centro Histórico, el Fiscal fue enfático en que este tipo de eventos no solo lastiman a una familia, sino que agreden a toda la colectividad y a la ciudad.
Rodríguez Alamilla respondió indirectamente a la narrativa oficial del Gobierno del Estado al señalar que la violencia contra las mujeres representa una deuda histórica que no admite omisiones. “Debe quedar claro que la justicia no es un favor, es una obligación de Estado. Quien atente contra la vida de una mujer será investigado, localizado y presentado ante la justicia. No habrá encubrimiento ni indiferencia”, sentenció el Fiscal.
El rastro de 36 horas, de Valerio Trujano a la Costa
La Fiscalía presentó una reconstrucción técnica y científica que permitió la captura del sospechosos en menos de 36 horas. La secuencia del crimen y la huida fue rastreada paso a paso.
El sujeto salió del local en la calle de Valerio Trujano tras perpetrar el ataque, presuntamente motivado por un robo de carácter económico. Ingresó a un estacionamiento en la calle Díaz Ordaz, caminó por el centro y llegó a un hotel para recoger maletas con pertenencias personales. Se trasladó a una terminal de camionetas de pasajeros con rumbo a Juquila, pero descendió antes de llegar al destino para abordar una segunda unidad. Finalmente fue localizado y detenido en el municipio de San Pedro Mixtepec, en la región de la Costa.
A pesar de que las investigaciones preliminares apuntan a un móvil económico (asalto), el Fiscal aclaró que, por protocolo y convicción, el caso se inició y se mantiene bajo la vertiente de feminicidio. “Vamos por la pena máxima de 30 o 40 años”, aseguró Rodríguez Alamilla. Además, reveló que el detenido, Omar L. C., cuenta con antecedentes penales en el Istmo de Tehuantepec por los delitos de violencia y robo, pero que nunca había sido detenido.
En un cierre autocrítico y firme, el Fiscal reconoció que no basta con que los números fríos de las estadísticas muestren una disminución si la ciudadanía no lo percibe así en las calles. “Estamos buscando que el número que señalan las estadísticas coincida con lo que siente la gente. Cada vez que ocurre un evento de estos, es una llamada de atención para todas las autoridades y así la asumimos”, concluyó, al reafirmar que la seguridad debe ser una realidad y no una promesa.
Cabe destacar que el Fiscal también desmintió que el sujeto fuera el mismo que el de una fotografía que supuestamente difundió el ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, aclaró que son distintas personas.









