La Comisión Permanente del Congreso de la Unión rechazó citar a comparecer en lo inmediato a los responsables de la operación del Tren Interoceánico, tras el descarrilamiento del pasado 28 de diciembre en Oaxaca, que dejó un saldo de 14 fallecidos y 98 lesionados. Aunque el PRI solicitó la comparecencia urgente de altos mandos, la petición fue enviada a la Comisión de Asuntos Económicos, postergando el proceso.
El documento solicitaba la presencia del secretario de Marina, Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles; el titular de la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario, Andrés Lajous Loaeza; y los directivos del Corredor Interoceánico y del Ferrocarril del Istmo. El objetivo era que informaran sobre las causas del siniestro, los protocolos de mantenimiento y la atención brindada a las víctimas.
Los legisladores promoventes criticaron que, a pesar de los sistemas de monitoreo, la autoridad no ha podido explicar el accidente. Sostuvieron que la tragedia revela las consecuencias de una política pública marcada por la prisa y la opacidad en un proyecto financiado con recursos públicos bajo responsabilidad directa del Estado.
“Es un deber constitucional frente a una tragedia que enluta al país”, señala la iniciativa, advirtiendo que mientras no exista una explicación técnica transparente, el tren representa un riesgo latente. Los legisladores enfatizaron que la vida de las personas no debe ser el costo de la “mala planeación e improvisación gubernamental”.










