Oaxaca de Juárez, Oax., a 12 de enero 2026.- La presidenta del PRI en Oaxaca, Carmelita Ricárdez, lanzó una advertencia contundente sobre el rumbo que está tomando el país con la reforma electoral impulsada por Morena, al señalar que México enfrenta un proceso de deterioro democrático que avanza sin ruido, pero con efectos devastadores.
“La democracia no se rompe de un día para otro. Se va debilitando con reformas disfrazadas de técnicas, con decisiones que parecen menores, pero que en realidad desmontan los contrapesos que protegen la voluntad popular”, afirmó.
Ricárdez recordó que México ya vivió una etapa oscura en la que el gobierno organizaba, calificaba y decidía sus propias elecciones, lo que obligó a la sociedad a exigir árbitros autónomos y reglas claras. “Hoy quieren regresar a ese modelo, controlando a quienes deben vigilar el proceso electoral. Eso no es modernización: es regresión”, subrayó.
La dirigente priista advirtió que al someter a los órganos electorales al poder político, las elecciones dejan de ser un ejercicio ciudadano y se convierten en simples trámites. “Cuando el árbitro depende del mismo poder que debe vigilar, la democracia pierde su esencia”, puntualizó.
También alertó sobre la intención de eliminar o debilitar la representación proporcional, mecanismo que permite que distintas fuerzas políticas y sectores sociales tengan voz en el Congreso. “Sin pluralidad, un solo bloque puede adueñarse de todo. Eso significa silenciar millones de voces”, dijo.
Ricárdez criticó además la posible desaparición de los órganos electorales locales, lo que —señaló— golpea directamente al federalismo y a la diversidad del país. “Centralizar las elecciones no es eficiencia, es fragilidad. México no es uniforme y no puede gobernarse desde una sola oficina”, afirmó.
En un contexto de crisis cotidiana —con territorios fuera de control institucional, una economía debilitada y recursos públicos sin claridad—, la líder priista cuestionó la urgencia de modificar las reglas electorales. “¿Por qué cambiar el árbitro justo cuando la ciudadanía más necesita confiar en él?”, planteó.
Ricárdez sostuvo que esta postura es congruente con la dirigencia nacional del PRI, encabezada por el senador Alejandro Moreno, quien ha advertido que la reforma electoral de Morena pone en riesgo el equilibrio democrático y la legitimidad de los procesos futuros.
“El PRI Oaxaca no va a ser cómplice del desmantelamiento democrático. Exigimos reglas claras, instituciones autónomas y un Congreso que refleje la pluralidad del país. Cualquier reforma que vaya en sentido contrario debe corregirse”, sentenció.
Finalmente, Carmelita Ricárdez afirmó que lo que está en juego no es una elección, sino el derecho de cada persona a decidir sin miedo ni manipulación. “La democracia no se negocia. Se defiende”, concluyó.










