La sentencia histórica fue dictada tras un juicio oral que culminó con la declaración de culpabilidad de López Zavala y sus cómplices: su sobrino Jair N. y el sicario Silvestre N., contratado desde Veracruz, quienes recibieron la misma condena de 60 años como coautores materiales. Los tres fueron hallados responsables de planear y ejecutar el ataque en motocicleta que acabó con la vida de Monzón mientras conducía su vehículo.
Cecilia Monzón Pérez, abogada hispano-mexicana de 38 años y madre de un menor, había denunciado públicamente a López Zavala por violencia familiar y adeudo de pensión alimenticia. Su asesinato generó indignación nacional e internacional, impulsando reformas como la ‘Ley Monzón’ en varios estados, que suspende la patria potestad a padres feminicidas.
Colectivos feministas, familiares y organizaciones como el Frente Nacional contra la Violencia Vicaria celebraron la sentencia como un precedente contra la impunidad en casos de alto perfil político. Helena Monzón, hermana de la víctima, destacó que ‘hoy se hace justicia después de tres años y medio de lucha’.
El proceso, marcado por dilaciones y amparos de la defensa, incluyó más de 80 audiencias y evidencias como videovigilancia, testimonios y análisis forenses que acreditaron la autoría intelectual de López Zavala. La Fiscalía de Puebla enfatizó la aplicación de perspectiva de género en el fallo.
Esta condena cierra un capítulo emblemático de violencia de género en México, enviando un mensaje de cero tolerancia a feminicidios motivados por control y poder. La familia exige que la sentencia sea firme y sin reducciones, mientras la sociedad civil vigila su cumplimiento.










