En un comunicado oficial emitido esta mañana, la Secretaría de Salud (Ssa) reveló que el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), dependiente de la Comisión Coordinadora de los Institutos Nacionales de Salud y de Alta Especialidad, identificó mediante pruebas de laboratorio el primer caso de influenza A H3N2 subclado K en México. El paciente, cuya edad y origen no se detallaron por protección de datos personales, presentó síntomas compatibles con una gripe estacional y fue atendido de manera oportuna en la Ciudad de México. Gracias al inicio temprano del tratamiento con antivirales como oseltamivir, la persona evolucionó favorablemente y ya se encuentra fuera de peligro, sin requerir hospitalización.
La detección se enmarca en el monitoreo constante del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), que analiza muestras de casos respiratorios en todo el país para identificar variantes emergentes. Según la Ssa, esta subvariante K del virus H3N2 –conocida coloquialmente como ‘super gripe’ por su rápida propagación en Europa y Estados Unidos– no altera el panorama clínico habitual de la influenza estacional. ‘Su manejo es el mismo: atención temprana, aislamiento y vacunación como pilar preventivo’, precisó el comunicado, descartando cualquier riesgo pandémico similar al de 2009. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha reportado un aumento en la circulación de este subtipo en Norteamérica, pero sin cambios significativos en gravedad, hospitalizaciones o mortalidad.
El anuncio llega en plena temporada de lluvias e invierno, cuando las infecciones respiratorias agudas (IRAG) se disparan en México, con más de 1.2 millones de casos reportados en las últimas semanas según datos preliminares del SINAVE. Este primer caso subraya la efectividad del sistema de vigilancia, que ha permitido identificar y contener brotes locales de influenza en años previos. Expertos de la Ssa, citados en el boletín, explican que el subclado K surge de mutaciones naturales en el virus, facilitadas por la baja circulación durante la pandemia de COVID-19, y se transmite principalmente por gotículas respiratorias en espacios cerrados o aglomerados.
Frente a esta noticia, las autoridades sanitarias intensificaron su llamado a la población para completar los esquemas de vacunación invernal. ‘Acudan a centros de salud, módulos fijos o puestos itinerantes para recibir las dosis contra influenza, COVID-19 y neumococo, gratuitas y seguras’, instó la Ssa, priorizando a grupos vulnerables como niños menores de 5 años, adultos mayores de 60, embarazadas, personal médico y personas con comorbilidades como diabetes o asma. Estas vacunas, actualizadas anualmente contra cepas como H3N2, reducen hasta en un 40-60% el riesgo de complicaciones, según estudios de la OPS. En México, la cobertura de vacunación contra influenza supera el 70% en niños, pero apenas el 50% en adultos mayores, un reto pendiente para esta temporada.
La ‘super gripe’ genera síntomas familiares: fiebre alta por encima de 38°C, tos seca, dolor de garganta, fatiga extrema, dolores musculares y, en algunos casos, náuseas o diarrea. En personas sanas, dura de 3 a 7 días, pero puede derivar en neumonía o exacerbaciones crónicas en vulnerables. Recomendaciones incluyen lavado frecuente de manos, uso de cubrebocas en multitudes, ventilación de espacios y evitar automedicación. Si se presentan signos de alarma como dificultad para respirar o confusión, se debe buscar atención inmediata en unidades de salud. El SINAVE reporta que, hasta la semana epidemiológica 49, las IRAG causaron 1,500 hospitalizaciones y 120 defunciones, mayoritariamente en no vacunados.










