Lo que prometía ser una movilización juvenil contra la inseguridad y la corrupción, inspirada en el manga One Piece y convocada supuestamente por el colectivo Generación Z México, se convirtió en un caos en varias ciudades este sábado 15 de noviembre. En la CDMX, el contingente partió del Ángel de la Independencia a las 11:00 horas con pancartas en memoria de Carlos Manzo —el alcalde de Uruapan asesinado el 1 de noviembre— y consignas como ‘Únanse’, dirigidas incluso a policías para que se sumaran. Sin embargo, al llegar al Zócalo alrededor de las 13:00, el grupo conocido como ‘bloque negro’ —encapuchados con mazos y esmeriles— arremetió contra las vallas metálicas que protegían Palacio Nacional, derribándolas y lanzando petardos, coladeras arrancadas y objetos a los elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).
La respuesta policial fue inmediata: antimotines desplegaron gases lacrimógenos y polvo de extintores para dispersar a los agresores, encapsulando a decenas de manifestantes en las calles de Moneda y Correo Mayor. Videos virales muestran golpes mutuos, policías heridos y civiles lesionados. ‘Gritos de Únanse’ se mezclaron con reclamos de ‘¡Represión!’. El PAN confirmó su apoyo, afirmando que ‘estamos de acuerdo en que nuestros partidarios hayan marchado’, aunque el movimiento se vendía como apartidista.
La ausencia notable de jóvenes —la mayoría de los participantes eran personas mayores, comerciantes y opositores políticos— generó dudas sobre el verdadero origen de la convocatoria, que inició en redes con videos de IA y la bandera de One Piece, pero fue cooptada por sectores conservadores. En el Zócalo, se escucharon demandas por revocación de mandato y críticas a la 4T, con mitin final en la plancha donde se exigió mayor presupuesto para seguridad y fin a la impunidad. La marcha afectó el Metro (Línea 2 suspendida de Hidalgo a Zócalo) y Paseo de la Reforma, con desvíos viales reportados por OVIAL.
En Puebla, lo que arrancó a las 11:00 en el Parque El Gallito como una protesta pacífica por reducir la violencia terminó en conatos: empujones entre ciudadanos y policías en el Boulevard 5 de Mayo, con vallas derribadas y gritos contra la corrupción local. Similarmente, en Guadalajara, Morelia y Monterrey se reportaron tensiones menores, pero sin escaladas mayores. La presidenta Claudia Sheinbaum, en mañanera previa, cuestionó quiénes convocan realmente: ‘Es importante conocer quiénes están detrás, ya que fue asumida por la oposición y bloques negros provocadores’. Autoridades capitalinas desplegaron 2,000 elementos para contener el desborde.










