SemMéxico reporta que, a cuatro días de que las autoridades de Tijuana, Baja California, aseguraran que se le restituirían las medidas de protección, Valeria Gordian sigue sin protección y teme por su vida.

La activista y buscadora lleva cinco años buscando a su padre, Rafael Martínez, de 54 años, desaparecido en Arandas, Jalisco, desde 2020; según Gordian, su padre fue levantado por policías municipales tras denunciar extorsión y cobro de piso.

Gordian relata que en 2023 fue detenida por policías municipales de Tijuana, donde fue secuestrada y torturada. Cuenta que la golpearon y asfixiaron, y que uno de los policías la amenazó con violarla y matarla en el cerro. A partir de 2023 se dictaron medidas de protección, que años después se activaron nuevamente tras amenazas directas contra sus hijos.

Este año sus hermanos Giovani (27) y José Antonio (20), ambos apellidos Martínez Gordian, fueron desaparecidos y posteriormente asesinados. El 29 de octubre, mientras el colectivo realizaba una transmisión en vivo tras encontrar un cadáver, hallaron entre sus pertenencias un narco-mensaje.

Publicidad

Al día siguiente, la seguridad domiciliaria —rondines realizados por elementos de la Guardia Nacional— fue retirada; las autoridades argumentaron que no podían permanecer más de tres meses y que el servicio requiere valoración. Gordian denuncia además allanamiento de morada por particulares, vehículos rondando su domicilio y llamadas de amenaza en las que le advierten que la van a “quebrar por jugarle al vergas”.

Ante estos hechos, Gordian publicó en redes sociales pidiendo la intervención de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda y de la titular de la Fiscalía General del Estado de Baja California, María Helena Andrade, responsables, según ella, de retirar la protección pese a las amenazas recientes.

Valeria solicita ser integrada al mecanismo de protección porque en su familia hay tres desapariciones forzadas, dos homicidios, abuso de autoridad y múltiples amenazas de muerte. Señala que existen alrededor de 20 carpetas de investigación abiertas con su nombre y advierte que no quiere ser otra estadística más, ni que sus hijos sean víctimas por la falta de protección.

Fuente: SEMMÉXICO