En vísperas del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, que se conmemora cada 30 de agosto, las cifras revelan una preocupante realidad en Oaxaca. De acuerdo con datos actualizados a mayo de 2025 del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD), a través de su base de datos Red Lupa, Oaxaca de Juárez se mantiene como el municipio con la mayor cantidad de casos registrados.
El organismo refiere en su análisis que, al 16 de mayo de 2025, Oaxaca registraba 760 personas desaparecidas. La mayoría de los casos corresponde a hombres, con 468 (64.11%), mientras que las mujeres representan 255 casos (34.93%).
Una de las cifras más alarmantes es la de los menores de edad, a la fecha de corte, 133 personas tenían menos de 18 años al momento de su desaparición, siendo los niños la mayoría, con un 51.13% del total. En lo que va de 2025, se han reportado 27 nuevos casos, de los cuales tres corresponden a niñas.
El grupo de edad más vulnerable entre las mujeres desaparecidas es el de las jóvenes de 15 a 19 años, que concentran el 20.78% de los casos.Aunque el municipio de Oaxaca de Juárez logró reducir sus casos de 170 a 165 en un año, continúa liderando la lista de desapariciones.
Los municipios con más casos en el estado son: Oaxaca de Juárez, Tuxtepec, Santa Cruz Xoxocotlán, Juchitán y Santa Lucía del Camino. Es de destacar que Juchitán, con 19 casos, ha entrado en la lista, desplazando a Loma Bonita.
Las desapariciones en Oaxaca tuvieron un primer repunte entre 2007 y 2008, para luego volver a aumentar drásticamente a partir de 2021. El año 2022 ha sido el más crítico, con 110 personas que continúan desaparecidas.
Las personas que colaboran en la Red Lupa han señalado las dificultades que enfrentan en su labor, ya que aunque existe una relación de trabajo con la Comisión de Búsqueda, las acciones se limitan a la revisión de registros, sin poder realizar exhumaciones.
Además, denuncian problemas con el acceso a las carpetas de investigación y la falta de un cruce de información entre la Comisión de Búsqueda y los datos de las fosas comunes, donde a menudo hay restos sin un registro oficial que dificulta la identificación de las víctimas.