Su voz sonó fuerte. Los abucheos lo interrumpieron constantemente pero no lo lograron callar, Gaudencio López Córdoba reclamaba y reprochaba el actuar del exedil Oswaldo García Jarquín al tiempo que cuestionaba al ahora presidente Francisco Martínez Neri sobre las acciones que iniciará en contra de su antecesor.
“Déjenlo hablar, dejemos al ciudadano”, solicitó el también exrector de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), quien minutos antes había tomado protesta al cargo.
Como escenario la Plaza de la Danza, desde ahí retumbó el sentir del hombre quien dijo desempeñarse como mariachi y que había desembolsado 18 mil pesos, para el pago de una multa impuesta por el exedil.
“Qué ha pasado con Oswaldo, qué ha pasado con el Presidente de la República ha hecho algo, espero que usted como Presidente haga algo por nosotros, vaya usted a mi colonia. Se acaba de morir un familiar en el Mercado de Abasto pero nadie dice nada”, reclamó el también habitante de la Colonia Vistahermosa.
En medio de estos reproches surgieron en un unísono las vivas y porras a favor del también contador Francisco Martínez Neri.
Contrario a los reclamos, un hombre tapizado en el cuerpo con pancartas animaba al público para apoyar a Martínez Neri, un público que se mantuvo mayormente callado y con pocas ganas de colaborar.
“¡Arriba Neri, arriba Neri!”, gritó mientras las puertas de la “Casa del Pueblo” se abrieron de par en par, para dar paso al exrector de la UABJO y sus invitados especiales.
La ausencia fue notoria, el expresidente Oswaldo García Jarquín, no se presentó a la Sesión Solemne para participar en el cambio de poderes.
A García Jarquín ya no lo vieron, pero sí recordaron su falta de capacidad para gobernar, el dejar un municipio en crisis tal como lo reconoció su sucesor.
En medio de la banda de música un grupo de mujeres vestidas de chinas oaxaqueñas rociaron a los presentes con puñados de dulces; mientras otro grupo de trabajadores entregaba en mano nieves y dulces regionales.
Del otro lado del templete los medios de comunicación esperaban pacientemente al edil para conocer sus primeras impresiones. Después de minutos los comunicadores intentaron una, dos y hasta tres veces abordar al exrector de la UABJO pero su séquito de guardias de seguridad lo impidieron mientras empujaban a hombres y mujeres.
Entre manotazos, gritos y poca paciencia, los encargados de la seguridad de Martínez Neri lograron que éste ingresara casi de inmediato a la Casa del Pueblo, permitiendo que la prensa tuviera unos minutos con el nuevo presidente.
