Los riesgos del oficio, las experiencias en campo y la transición hacia un modelo informativo con enfoque en derechos humanos centraron la conferencia “Mujeres periodistas de la nota roja”, realizada en el marco de las actividades para conmemorar los 54 años de la fundación de la Hemeroteca Pública de Oaxaca “Néstor Sánchez Hernández”.
Durante el foro, las y los periodistas Yolanda Peach, Maricruz Martínez y Leandro Hernández Romero -quien recordó la trayectoria de la fallecida reportera de la Cuenca del Papaloapan, Martha G. Lezama- analizaron los desafíos particulares que han enfrentado las mujeres en la cobertura de asuntos policiales en la entidad.
Hernández Romero detalló que Lezama se inició en la crónica policial por invitación y logró consolidarse como corresponsal de diversos medios de comunicación estatales y nacionales; además consideró que, en comparación con décadas pasadas, hoy existen mejores condiciones para este sector que decide incursionar en el periodismo policiaco.
Por su parte, la periodista Maricruz Martínez relató las experiencias acumuladas durante sus coberturas informativas en las regiones del Istmo de Tehuantepec, la Costa y la Sierra Sur y confesó que los casos donde las víctimas eran menores de edad fueron los que más la marcaron a nivel personal.
Denunció que en el ejercicio de su profesión fue encañonada con armas de fuego y llevada por la fuerza ante la presencia de un dirigente local; asimismo, rememoró un ataque a balazos contra su vivienda y el temor posterior por la seguridad de su hija al sentirse vigilada, lo que la obligó a modificar sus propios esquemas de protección.
Las y los integrantes de la mesa coincidieron en que las mujeres ganaron espacios en una fuente dominada por hombres, quienes históricamente tenían mayor facilidad de acceso a policías y comandantes.
Recordaron el fuerte peso comercial que mantuvo la nota roja en la prensa impresa tradicional, donde las fotografías explícitas y los titulares determinaban directamente la venta de ejemplares.
En ese sentido, señalaron que la transición global hacia el periodismo judicial obligó a modificar los criterios de las redacciones para proteger los derechos e identidad de las personas implicadas.
Hacia el cierre del acto, los comunicadores destacaron la necesidad de ejercer el oficio con responsabilidad y rigor, tras subrayar que detrás de cada caso hay familias que merecen respeto absoluto.
