Al corte de las 20:00 horas de este domingo 18 de octubre, un grupo de alrededor de 70 manifestantes, identificados como generadores de violencia, destruyó tres de las puertas de acceso a Palacio de Gobierno del Estado, en Guadalajara, y se mantiene sobre la calle Ramón Corona y Plaza de Armas sin lograr ingresar al edificio. Desde el interior, elementos de la Secretaría de Seguridad de Jalisco resisten el embate de quienes intentan avanzar, mientras continúan los actos de violencia y los daños en el inmueble.

El gobernador Pablo Lemus Navarro señaló en redes sociales que la segunda manifestación por Agua Limpia fue un ejercicio cívico por parte de la ciudadanía, que demostró que salir a la calle de manera pacífica es posible. Indicó que al inicio un grupo de grupos violentos trató de provocar caos, pero la organización ciudadana los señaló, los rechazó y los expulsó del contingente. 

Lemus detalló que al final de la manifestación un grupo de alrededor de 300 personas se quedó para provocar destrozos, pintar paredes, romper vidrios, derribar algunas cámaras de seguridad y arrojar petardos y bombas molotov. Un grupo lanzó explosivos contra las puertas del Palacio Legislativo y del Palacio Judicial, ante lo cual la Policía intervino para controlar los incendios.

Fueron detenidas cinco personas que viajaban a bordo de una camioneta robada, en cuyo interior había bidones de gasolina; estas personas presuntamente incendiaron las puertas del Congreso y del Poder Judicial.

Publicidad

Hasta el momento, la Policía continúa soportando los ataques del grupo de manifestantes violentos contra el Palacio de Gobierno. El gobernador subrayó que estos actos ya no forman parte de la manifestación pacífica y que ni los ciudadanos ni las fuerzas del orden cayeron en la provocación de los violentos durante el desarrollo principal de la marcha.