El brote a bordo del crucero de expedición de bandera neerlandesa MV Hondius, que zarpó de Ushuaia (Argentina) a principios de abril en un itinerario polar, ha alcanzado ya ocho casos identificados, tres de ellos confirmados por laboratorio como hantavirus Andes. El virus, endémico en partes de Sudamérica, fue confirmado por el Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica y los Hospitales Universitarios de Ginebra, con el apoyo clave del Instituto Pasteur de Dakar (Senegal) y ANLIS Malbrán (Argentina).
Tres personas han fallecido en este conglomerado y otras permanecen enfermas, incluidos miembros de la tripulación. El barco, con alrededor de 150 pasajeros y tripulantes a bordo, permanece fondeado frente a Cabo Verde mientras las autoridades sanitarias evalúan la situación y coordinan evacuaciones médicas. Cabo Verde denegó inicialmente el atraque; ahora se avanza en planes para su evaluación, posiblemente en las Islas Canarias (España).
La cepa Andes es particular porque, a diferencia de la mayoría de los hantavirus que se transmiten principalmente por excrementos de roedores, puede transmitirse entre personas en contactos muy cercanos. La OMS y los equipos nacionales de salud están rastreando contactos entre pasajeros, tripulación y quienes pudieron interactuar con ellos tras el desembarco o en vuelos de conexión.
Se ha recomendado a pasajeros y tripulantes vigilar su salud durante hasta 45 días, practicar una higiene de manos estricta, mantener distancia física cuando sea posible y buscar atención médica inmediata si aparecen fiebre, dificultad respiratoria u otros síntomas. El tratamiento es principalmente de soporte; no existe antiviral específico.
La OMS considera que el riesgo general para la población es bajo, pero sigue trabajando con los países afectados para que pasajeros, tripulación y contactos reciban información clara y apoyo. La agencia también asiste en la confirmación de laboratorio, la investigación epidemiológica y las medidas de prevención de infecciones a bordo y en los puntos de desembarco.
Las autoridades sanitarias destacan que la detección temprana y el aislamiento de las personas sintomáticas siguen siendo lo mejor para contener el brote.
