Decenas de personas, entre familiares, amigos y activistas, se concentraron esta mañana de viernes 13 de marzo frente a las instalaciones del Sistema Nacional DIF en la alcaldía Benito Juárez para exigir justicia en el caso de Ángela Louise Birkenbach. La empresaria canadiense de 56 años fue asesinada en octubre de 2023 en su resort Limoncito Hills, en San Blas, Nayarit, y su exconcubino Sergio Arturo “N”. está vinculado a proceso como presunto autor intelectual del feminicidio.
La protesta, busca visibilizar las presuntas irregularidades en el Poder Judicial de Jalisco y Nayarit. La familia denuncia que, pese a las evidencias, el proceso penal avanza con lentitud y que la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PPNNA) de Jalisco otorgó la guarda y custodia provisional de los tres hijos menores a la familia del feminicida, además de permitirles administrar parte de la herencia valuada en más de 600 millones de pesos.
La madre de la víctima y otros parientes han señalado tráfico de influencias, compra de jueces y obstáculos en el proceso sucesorio y penal. En julio de 2025, la Fiscalía solicitó 75 años de prisión para Sergio Arturo “N”, pero el caso sigue sin resolución definitiva. Recientemente, un juez determinó que ni la madre ni el hijo mayor de Ángela tienen ‘personalidad jurídica’ para intervenir en ciertos aspectos, lo que ha generado más indignación.
Durante la manifestación, los inconformes entregaron un pliego petitorio al personal del DIF Nacional, solicitando intervención para proteger a los hijos de la víctima —considerados en riesgo— y garantizar que no queden bajo la tutela de la familia del presunto feminicida. Exigieron también que se acelere el juicio y se apliquen reformas como la Ley Monzón para fortalecer la atención a casos de violencia feminicida.
El caso ha trascendido fronteras: la familia ha pedido apoyo al gobierno de Canadá y a la presidenta Claudia Sheinbaum para presionar por justicia imparcial. Denuncian que el sistema judicial mexicano ha favorecido al acusado en detrimento de los derechos de los menores y la memoria de la víctima.
La concentración transcurrió de manera pacífica, con pancartas que decían ‘Justicia para Ángela’ y ‘Protección para sus hijos’. No se reportaron incidentes ni detenciones. Autoridades del DIF no han emitido respuesta inmediata, pero el caso sigue en el foco de organizaciones feministas y defensoras de derechos humanos que acompañan a la familia desde hace más de dos años.
Este tipo de protestas resaltan la persistencia de impunidad en feminicidios en México, especialmente cuando involucran disputas patrimoniales o influencia familiar. La familia Birkenbach continúa su lucha por justicia plena y protección para los niños afectados por la violencia.







