Más de una veintena de comunidades de la Sierra Mixe‑Zapoteca cumplieron cuatro días de bloqueo carretero en la vía federal 190, a la altura del puente El Caracol, reclamando energía eléctrica de calidad y la rehabilitación de 200 kilómetros de camino, sin que hasta el momento se haya llegado a un acuerdo con las autoridades federales y del estado de Oaxaca.
Son aproximadamente tres mil personas, entre mujeres, hombres y jóvenes, quienes encabezan esta manifestación que comenzó el pasado lunes y se ha extendido hasta este jueves, ocasionando que cientos de transportistas estén varados sobre esta vía sin poder avanzar, y tampoco hay transporte directo del Istmo de Tehuantepec a la capital de Oaxaca.
El reclamo es legítimo, señalan, porque aseguran haber vivido en esas condiciones desde hace más de 40 años y, a pesar de que han emitido comunicados y denuncias, las autoridades no les hacen caso.
“Este bloqueo no es por gusto”, dijeron los representantes de las comunidades, quienes también acusaron a las autoridades de intimidación al generar carpetas de investigación a través de la Fiscalía General de la República.
Sergio Martínez Pacheco, habitante de Santa Isabel la Reforma, dijo que no han llegado a acuerdos con las autoridades. “Nos piden que liberemos las vialidades y de ahí ya nos atenderán, pero no les creemos; así nos han hecho, no nos cumplen, por eso estamos manifestándonos, porque se trata de una lucha legítima”.
Asimismo señalaron que las autoridades han usado la represión judicial como forma de parar la manifestación, creando carpetas de investigación; una de ellas es contra el agente municipal de Nativitas Coatlán, Delfino Reyes González, a lo que respondieron que no tienen miedo.
“Nosotros no estamos acá por gusto, estamos porque es una urgencia. Sí, tú transitas por las carreteras, estos caminos están deplorables. Las camionetas se han atorado en ese lodo feo; llevamos viviendo en pésimas condiciones, y eso no es justo. Por eso solo queremos respuestas, que nos digan que van a hacernos caminos bien y dignos, como las comunidades indígenas lo merecemos”, expresó Delfino Reyes González, agente municipal de Santa María Nativitas Coatlán, perteneciente a Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca.
Patricio de Jesús Solana, representante de la comunidad, expresó que la lucha que realizan es justa, porque las autoridades los han dejado a la deriva.
“No nos vamos a rajar, la lucha es legítima; por culpa de estos caminos en mal estado han fallecido familiares, amigos y personas de la comunidad, porque no alcanzan a llegar en caso de enfermarse. Los médicos no llegan y tampoco los maestros; realmente es una situación de abandono en la que vivimos, y ya no podemos con esta situación”, dijo.
Jesús Romero, secretario de gobierno de Oaxaca, informó que autoridades estatales y federales han atendido las demandas de quienes mantienen el bloqueo en El Caracol. Sin embargo, los manifestantes no acudieron a la mesa de diálogo convocada para conocer y recibir respuestas resolutivas.
“Hay voluntad plena de atender”, manifestó, al reiterar que se mantiene la plena disposición para alcanzar una solución definitiva y pidió a las comunidades que se sumen al diálogo.
Por este bloqueo, se han suspendido corridas de camiones de primera y segunda clase del Istmo de Tehuantepec a la capital de Oaxaca; asimismo, decenas de tráileres y camiones pesados se encuentran varados en esta pista sin poder avanzar.
Unidades y automóviles particulares han tomado vías alternas por la costa de Oaxaca, y el viaje, que antes tomaba cinco horas, ahora suma entre ocho y diez horas de camino para llegar a sus destinos.
Otras personas optan por cruzar el bloqueo caminando más de cuatro kilómetros para poder continuar con sus actividades.
