Un total de 15 trabajadores de la estación radiofónica La Z —ocho sindicalizados y siete de confianza— denunciaron haber sido despedidos de manera injustificada y haber recibido tratos denigrantes al impedirles el acceso a las instalaciones que ocupa la radiodifusora, en la colonia Reforma de la ciudad de Oaxaca.

El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Radiodifusión, Televisión y Telecomunicaciones (STIRTT) denunció que el despido de las y los trabajadores, que pertenecen a Grupo Radio Centro, se desprende de la compra de la estación por parte del empresario José de Jesús Aguirre Campos, propietario de NTR Medios de Comunicación y Radio Cañón SA de CV.

La mañana de este 14 de octubre, representantes del STIRTT y el personal agraviado condenaron los hechos y exhibieron, en conferencia de medios, cómo las y los trabajadores fueron corridos y se les niega el acceso a su fuente de trabajo por medio del cambio de cerraduras.

Tras una protesta en la sede de donde opera La Z, que transmite a los Valles Centrales de Oaxaca por el 100.9 FM, una de las señales más emblemáticas de la radiodifusión local, locutores y operadores, acompañados por media centena de miembros del STIRTT, realizaron una marcha a las instalaciones que mantiene Radio Cañón en la ciudad de Oaxaca, ubicada sobre la calle de Jazmines, a menos de un kilómetro de distancia.

Publicidad

Ahí, reiteraron que el sindicato promoverá los procesos legales respectivos para obligar a las empresas a hacerse responsables de los derechos de los trabajadores.

Acusan múltiples vejaciones de Radio Centro y Radio Cañón.

Indicaron que Radio Cañón se niega a continuar la relación laboral que mantenían los trabajadores con Radio Centro‑La Z, pero que, en vez de liquidar al personal, ofreció finiquitos y no liquidaciones como lo marca la ley.

Es decir, al existir trabajadores con casi 40 años de antigüedad, les corresponde por liquidación una suma equivalente a noventa días de salario, más doce días de pago por cada año laborado, más prima vacacional y aguinaldo. En sentido contrario, las empresas ofrecieron un finiquito como si llevaran laborando un año o menos.

La Z cobijó a locutores como Adela Labastida y Uri Chávez, dos de las voces más reconocidas de Oaxaca, así como Mario López Robles y Raúl Constantino, los dos últimos con más de 30 años de antigüedad.

Adela Labastida lamentó que los conductores ni siquiera tuvieron la posibilidad de despedirse de su público.

El STIRTT Oaxaca acusó también que Radio Cañón se caracteriza por ser una empresa que se niega a entablar relaciones laborales con el sindicato y somete a sus trabajadores a contratos de confianza a efecto de vulnerar sus derechos.

Asimismo, la secretaria general del STIRTT Oaxaca, Mónica Alarcón Flores, denunció que Radio Cañón pugna por automatizar sus emisoras para prescindir de la mano de obra.