La Fiscalía General de Nayarit investiga si el desplome de una aeronave en Ixtlán del Río pudo estar relacionado con un intento de atentado contra el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero. La fiscal general, Ludmila Heredia Verdugo, informó este lunes que se mantienen abiertas todas las hipótesis, incluida la de una acción dirigida contra el mandatario. Hasta ahora no hay evidencia pública que permita afirmar que se trató de un atentado. También se analiza una posible falla mecánica y las condiciones del clima.

La aeronave, un Cessna Citation I/SP 501 con matrícula XB-BAR, despegó la tarde del domingo 4 de octubre del Aeropuerto Internacional Amado Nervo, en Tepic, con destino a Aguascalientes. Minutos después se perdió el contacto cuando sobrevolaba la zona serrana de Ixtlán del Río. Los restos fueron localizados cerca de la comunidad de Los Mezquites, en un punto de difícil acceso. Viajaban el piloto Óscar Quezada y el copiloto Ángel Ricardo Granados Vargas. Ambos murieron. Navarro no iba a bordo, aunque la Fiscalía señaló que utilizaba ocasionalmente esa aeronave.

Heredia explicó que la línea de investigación surge de otra carpeta. Tras la detención de un presunto integrante de un grupo delictivo fueron asegurados teléfonos en los que se localizó información sobre vuelos de funcionarios, con matrículas, horarios y nombres de quienes abordaban. Entre esos datos apareció la aeronave accidentada. La fiscal dijo que por eso no se descarta que el gobernador hubiera sido el objetivo.