La Secretaría de Educación Pública (SEP) anunció un ajuste nacional al calendario escolar para el ciclo 2025-2026, adelantando el fin de clases al próximo 5 de junio.
Esta decisión, tomada de manera unánime por el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU) y encabezada por el secretario Mario Delgado, responde a las solicitudes de diversas entidades ante las altas temperaturas y la logística necesaria para el cumplimiento de los compromisos internacionales derivados del Mundial de Futbol 2026.
Bajo este esquema, el receso escolar concluirá el 10 de agosto para iniciar con fases intensivas de consejo técnico y dos semanas de reforzamiento académico, fijando el arranque oficial del ciclo 2026-2027 para el 31 de agosto.
No obstante, la Sección 22 del CNTE en Oaxaca manifestó su rechazo total a estas modificaciones, calificándolas como una imposición que obedece a intereses económicos y mediáticos ajenos a la educación.
A través de un pronunciamiento, el magisterio oaxaqueño criticó que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum utilice el argumento del clima para justificar el cierre anticipado, señalando que las escuelas han padecido históricamente el abandono oficial en infraestructura, falta de agua potable y energía eléctrica, sin que las autoridades hubieran mostrado una preocupación previa por las condiciones de los estudiantes y trabajadores.
Para la organización sindical, el ajuste representa una subordinación del derecho a la educación frente a la mercantilización impuesta por el evento de la FIFA.
El sindicato subrayó que cualquier cambio en la planeación escolar debería realizarse mediante procesos democráticos que incluyan la voz de las comunidades escolares y no de forma vertical.
Con la consigna de que la educación no es una mercancía, la Sección 22 reafirmó su postura de unidad y lucha, advirtiendo que los tiempos escolares deben responder a las necesidades pedagógicas del pueblo y no a agendas políticas o de entretenimiento.
