Un ciudadano y deportista aficionado de Tlacolula de Matamoros acusó a elementos de la Policía Municipal de aquella demarcación de los Valles Centrales, de incurrir en actos de acoso en su contra, luego de que lo interceptaron en dos ocasiones en cinco días y con tratos prepotentes lo sometieron a revisiones corporales, una de ellas que incluso podría tipificarse como ataque sexual.
El ciudadano indica que los últimos hechos en su contra por parte de los elementos de “prevención del delito” ocurrió a las 21:45 horas del viernes pasado, cuando transitaba hacia unas canchas deportivas, ataviado con playera y short.
“”En la calle Cuauhtémoc, a media cuadra de arrancarme en mi motocicleta, me pararon nuevamente y me pidieron de forma prepotente y gritándome que me bajara de mi vehículo, le pregunté el porqué y con la mano en el manillar de mi moto y gritando manifestó que era una revisión de rutina.
“Me orillé y me bajé de mi vehículo… le dije que me dirigía a jugar y que se me hacía tarde, a lo que el oficial de nombre Alfredo me dijo que no le importaba y que si no me callaba me iba a quitar la moto, revisando mi mochila y a mi persona.
“Con bajón de short incluido, comprobaron que realmente iba a jugar y no traía nada… me dijeron que yo me estaba oponiendo a la revisión y siguieron amenazando con quitarme el vehículo, al sacar mi teléfono se subieron a la patrulla y solo gane tomar una foto de la patrulla con el número económico PM-055”.
El hecho de que el elemento de seguridad le haya bajado el short al ciudadano; incluso podría tipificarse como agresión sexual.
Cuatro días antes, el lunes de la semana pasada, el ciudadano
ya había sido víctima de otro abuso, según su denuncia.
“Me dirigía a mi domicilio en mi motocicleta y una cuadra antes se me cerró la patrulla y de forma prepotente me pidieron que me bajara y apagara el vehículo, al preguntarles el motivo dijeron que por qué venía vestido todo de negro y como estaban las cosas en Tlacolula eso era un acto de sospecha.
“En ningún momento me rehusé y cuando me bajé de la moto y me pidieron que sacara mis cosas y las pusiera en el asiento de la moto, uno de los oficiales tomó mi teléfono y me empezó a preguntar que dónde trabajaba y dónde vivía.
“Le contesté que a la vuelta; acto siguiente, me pateó la pierna para que la abriera, me revisaron y al no encontrarme nada me dijeron ‘ya vete’. Le pedí mi celular y me fui a mi casa hasta donde me siguieron y esperaron en la puerta hasta que ingresara a mi domicilio”, explicó.
El ciudadano pidió a la población de Tlacolula permanecer alerta de cualquier condición de abuso de autoridad que sufra y anunció que pedirá la intervención de organismos de derechos humanos.
La Regiduría de Derechos Humanos y Normatividad del municipio aseguró que intervendría en el caso.







